miércoles, 23 de febrero de 2011

IDEas

Niños, juguen. Jovenes, amen. Adultos, detenganse de donde están. Dejen a los niños jugar y a los jovenes que se equivoquen con sus propias decisiones y no las suyas, las que ya fueron tomadas.

Que los caminos se crucen y se enderecen. Que los mejores vinos se descorchen y se haga una gran fiesta por que aún sigue habiendo vida aquí y allá, más allá que acá.

Nos medimos ayer con reglar y metros. Que hoy se mida con palabras dichas y con el pensamiento; con titulos no, ni con respuestas correctas, mas sino con ideas nuevas y sabios consejos.

Entender se vuelve más complejo en un mundo donde la informacion crece y nuestra capacidad no del todo. Al final, cuando podemos, nos comparamos con Dios y cuando no podemos, somos solos humanos y, culpar al ser por no poder, se da por el no entender nuestras mentes y cuerpos.

La fe, al ser algo que se puede compartir por medio de la mente, en una colectividad total de los psiques, las metas, las excucas, las derrotas, los sueños, en si mismo la vida y la muerte, tomarían otro camino y volverían a ser sinonimos una vez más.

Al seguir buscando fuera lo que también está dentro y en todas las cosas, la visa pierde su enfoque y  la ceguera se vuelte total. Al no ver, la miseria atrapa a los hombres en una perpetuidad generacional por miedo al alma, hasta que una buena semilla encuentra su potencial.

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